miércoles, 17 de febrero de 2010

JUBILACIONES: Paro provincial. Salario igual a la canasta familiar y 82% móvil real

      El saqueo de la caja de jubilaciones de la provincia no es nuevo: hace 14 años que esta permanece intervenida, ya sea bajo el signo de gobiernos radicales o peronistas. Incluso el juecismo salió recientemente a apoyar las últimas declaraciones del gobernador proponiendo llegar a un acuerdo para modificar una ley que impuso por la fuerza. Claramente, todos acuerdan en que la caja resulta deficitaria para los planes del gobierno, y bajo la  excusa de la deuda y las jubilaciones de privilegio quieren garantizar las condiciones para seguir echando mano a la misma.
      Tras los argumentos sobre el déficit de la caja que esgrime el gobierno y avala con mentiras La Voz del Interior se esconde una política que los trabajadores tenemos que rechazar de plano: seguir utilizando el presupuesto provincial para beneficiar a las patronales del campo y las multinacionales instaladas en Córdoba, a las que el gobierno provincial les garantiza múltiples subsidios y rebaja de impuestos para que sigan embolsando multimillonarias ganancias. Resulta completamente indignante que en este marco tengamos que escuchar el argumento de que debido al estado de la caja no se pueden construir viviendas sociales. 
      Veamos las pruebas de la mentira: en primer lugar, la caja complementaria por la cual los trabajadores estatales aportamos 7% extra desapareció o fue transferido directamente a subsidios; por otra parte, la caja recibe menos aportes de los necesarios debido a que nuestros salarios tienen un porcentaje altísimo de sumas en negro que lógicamente no contribuyen a la misma; y por último, la flexibilidad laboral y las privatizaciones implementadas en la década del ´90 tuvieron el efecto de que muchos trabajadores dejaran de aportar a la caja sencillamente porque dejaron de ser empleados estatales, pasando en muchos casos a cobrar la mitad que un trabajador del Estado. Tomemos algunos ejemplos: personal de maestranza, limpieza y mantenimiento en escuelas, hospitales y oficinas publicas, la empresa Kolektor: sociedad de amigos del poder y de la corporación judicial que se queda con un 23% del recupero de deudas de la recaudación impositiva, asesoran las agencias y ministerios, manejan el cobro de las obras sociales en hospitales públicos, etc. Pero a todo esto se agrega la gran cantidad de jubilaciones de privilegio que cobran los jueces y los funcionarios del ejecutivo, muchas de las cuales están por arriba de los 20 mil pesos, una verdadera burla a los trabajadores jubilados. Mientras Schiaretti se vanagloria de ser “el gobernador que acabó con las jubilaciones de privilegio”, la realidad muestra que para la corporación judicial y el funcionariado el tan mentado “déficit de la caja” pareciera no importar.
      Los sindicatos han rechazado el convite del gobierno a debatir las modificaciones a la ley de jubilaciones, pero no han encarado una lucha seria para garantizar que la caja deje de estar al servicio de una política completamente antipopular. El plan del gobierno no podrá ser derrotado juntando firmas y enviando un nuevo proyecto de ley a la misma legislatura que aprobó la ley de saqueo a los jubilados que fue impuesta con represión. Debemos rechazar todo tipo de acuerdos entre los sindicatos y el gobierno, y abrir una verdadera discusión democrática desde las bases para comenzar una lucha por el conjunto de nuestros reclamos: 

-Salario igual a la canasta familiar y 82% móvil real para todos los jubilados. -Basta de jubilaciones de privilegio.
-Basta de privatización de servicios.
-Devolución de la caja a los trabajadores mediante la elección de representantes elegidos directamente por los propios trabajadores. 
-Desprocesamiento de los compañeros municipales y de Luz Y Fuerza imputados por la Justicia por lucha contra la reforma previsional el año pasado.


Debemos emplear el único método que los trabajadores conocemos y que no se ha aplicado en forma consecuente: el PARO PROVINCIAL en defensa de las jubilaciones y el salario.